Presidente de Acera: “Chile tiene infinitas proyecciones en energía solar”

Latinoamérica es el mercado más grande para las tecnologías de rastreo solar, ya que cuenta con zonas geográficas idóneas para el desarrollo y crecimiento de este tipo de energía. El desierto de Atacama, por ejemplo, es el más árido del mundo y es el punto del planeta que recibe más radiación.

Ante este escenario de múltiples posibilidades para la industria, ¿Cómo se visualiza el futuro del mercado de renovables en el país? ¿Cuaĺ es el escenario al que se enfrentan los inversionistas y los riesgos que corren al apostar por este sector? Para responder estas preguntas, Array Technologies se reunió con José Ignacio Escobar, Presidente de la Asociación Chilena de Energías Renovables (ACERA).

El ingeniero civil de Industrias, con Diploma en Ingeniería Eléctrica de la Pontificia Universidad Católica de Chile y Magíster en Regulación Económica de la Universidad Adolfo Ibáñez entregó a Array su mirada acerca del mercado solar.

El norte de Chile tiene la mayor irradiación solar del mundo, ¿cuáles son sus proyecciones para el desarrollo solar en esta región

Prácticamente infinitas. Si miramos las numerosas investigaciones que han hecho universidades y centros de estudio con respecto al potencial solar en Chile, todas -desde la más conservadora hasta la más optimista- hablan de que la capacidad técnica y la factibilidad de generación de energía solar en Chile son varias veces superior a la demanda total que existe hoy. Estamos hablando de un recurso que nos permitirá seguir creciendo y suministrando energía eléctrica para Chile durante este siglo y probablemente hasta el próximo. Además, podría ser una nueva fuente de exportación que reafirmaría que Chile no solo es una potencia solar para el propio país, sino también para Latinoamérica, porque creo que es importante considerar la mirada regional. Evidentemente no puede ser solamente sol, debido a las características del recurso, pero claramente Chile está siendo y va a seguir siendo una de las principales potencias mundiales en este tipo de energía. 

¿Qué puedes decir acerca del problema de la capacidad de transmisión en Chile? ¿Cuáles son tus expectativas para que esto se resuelva?

Lo primero y la forma más fácil de ejemplificar el problema de la transmisión es con las carreteras. Las autopistas son, para los vehículos, el motor para conectar el país y poder transportar servicios y personas. Exactamente lo mismo pasa con el transporte eléctrico. Nosotros necesitamos carreteras de electricidad para que los electrones que se generan, se transporten y se distribuyan, puedan fluir de manera libre, es decir, sin atascos ni embotellamientos. Creo que este es uno de los temas pendientes de Chile, debido a nuestra geografía tan larga y tan estrecha, por lo que nunca va a ser fácil sortear el tema de la transmisión. Era urgente una nueva ley de transmisión, la cual se aprobó hace unos años y está en plena vigencia, pero más allá de la legislación lo más importante es la infraestructura. Todavía estamos poniéndonos al día con la infraestructura eléctrica necesaria para darle a las plantas de generación de energía renovable, estén donde estén, la capacidad de transportar energía para los consumidores de forma libre, sin restricciones y sin asimetrías de precio.

Con las recientes subastas chilenas publicadas a precios récord para la inversión solar a escala de servicios públicos, ¿cuáles consideras que son las posibles consecuencias sobre la calidad del proyecto global y la producción del sistema?

Respecto a los precios, lo que hemos visto en Chile no es distinto al mismo fenómeno de energías renovables que hemos visto en el resto del mundo. Los precios a los que hoy Chile está accediendo me parecen una muy buena noticia para el país y para los consumidores, porque no son rangos distintos a los de subastas de características similares en distintas partes de Sudamérica y del resto del mundo. Argentina, Perú, México, Sudáfrica, Australia y gran parte de Europa, por ejemplo, están llegando a precios similares, por lo tanto, que el precio sea muy bajo no nos genera tanta preocupación como el hecho de que antes estábamos pagando precios muy altos. Por fin Chile puede darse “el lujo” de tener valores competitivos de la energía y su industria, algo que no pasaba desde hace 5 años, cuando la energía eléctrica y su costo era un problema para la competitividad del país. En este sentido, creo que hay que tener claro que los inversionistas que están detrás de estos proyectos, y que han ofertado en las subastas los precios y los volúmenes de energía que hemos visto, son plenamente conscientes de que los precios actuales son perfectamente asumibles a largo plazo. Esto permitirá que Chile pueda acceder a energía de mucho menor costo junto a una matriz considerablemente más limpia.

¿Cómo ha impactado esto en el mercado solar chileno? ¿Cuál sería tu mejor consejo para los inversores solares interesados en Chile?

Nosotros siempre le aconsejamos a los nuevos inversionistas que lo primero que deben hacer es profundizar en el conocimiento de los temas energéticos locales, la legislación local y la regulación. El sistema eléctrico de Chile tiene ciertas particularidades, al igual que otros mercados en el mundo, entonces, es importante entender que a mayor entendimiento y profundidad de conocimiento de las leyes y la regulación, el nivel de incertidumbre que tengan los inversionistas y, sobre todo, el nivel de riesgo que están dispuestos a correr en el mercado va a ser mucho más acotado, entendido y sin sorpresas. En ese sentido, mi consejo es buscar un correcto entendimiento, no apresurarse, evaluar los escenarios con calma y comprender que Chile está en un proceso de maduración de su sistema eléctrico, lo que conlleva un montón de desafíos pendientes que es necesario ir resolviendo. ACERA es consciente de ello y estamos trabajando fuertemente para poder acoger este boom de renovables que no va a parar. Por lo tanto, nuestra proyección de aquí al 2030 es seguir creciendo a tasas de dos dígitos anuales en capacidad de instalación de renovable, lo que empuja a una serie de ajustes en el sistema, normativas nuevas y reglamentos que estamos elaborando. Este periodo de transición no ha estado libre de desafíos y problemáticas que hemos ido resolviendo, pero en a largo plazo será tremendamente beneficioso para el país y los inversionistas.

Con tanto crecimiento en el mercado chileno, seguramente habrá riesgos. ¿Cuáles crees que son los mayores riesgos para los inversores?

Según mi perspectiva personal, creo que apostar a renovables hoy en día es una apuesta segura. La tecnología está muy madura, los precios que se ven en el mercado son completamente estándares a nivel mundial y los inversionistas saben perfectamente bien el riesgo que corren, entonces, no nos parece que sea una apuesta temeraria. Dicho esto, y entendiendo que todos los flujos precapitales en el mundo están yéndose a las renovables, ésta es la inversión más segura en el sector eléctrico, mucho más que invertir en termoeléctricas y mucho más todavía que hacerlo en energía nuclear. Yo creo que los riesgos están más por el lado de poder acoger este crecimiento tan exponencial de manera ordenada, generando la menor cantidad de disrupciones en el sistema y los inversionistas. La naturaleza de la generación renovable, en particular de la solar, tiene desafíos distintos a las tecnologías convencionales de antaño -que eran más gestionables y despachables, pero la capacidad de poder minimizar el riesgo e incorporar la energía de forma eficiente existe.

Start typing and press Enter to search